
Playa salvaje

Entre adelfas y juncos, la Playa Salvaje de Chella aprovecha el remanso creado por un azud, que se convierte en un rincón plácido, fresco, verde y lleno de vida. Se trata de un enclave de fácil acceso paseando desde Chella o que puede convertirse en el punto más relevante de una ruta de senderismo.
Esta puede ser una opción al aire libre llena de encanto que combina a la perfección con una visita a su entorno natural, modelado por el río Sellent, que la convierte en una localidad de tierras fértiles. Destacan puntos de interés como el Mirador del Salto de Chella o cualquiera de las numerosas fuentes con que cuenta, como la del Abrullador, la de los Chopos, la del Zarzalet, y algunos nacimientos de aguas de las Clochicas y el Abogao.En Chella podrás pasear por su típica Zona Morisca, donde el trazado de la antigua ciudad aún es visible. Una visita a los restos de su castillo musulmán, ubicado en la parte alta, estará incluido en el recorrido, que debe pasar necesariamente por su casa señorial o Palacio de los Condes de Buñol.La próxima vez que te preguntes qué playas están más cerca de Chella recuerda esta zona de baño de aguas de interior y todo el conjunto patrimonial, cultural y natural que ofrece Chella, en Valencia. Y completa tu visita a esta bonita localidad con una experiencia gastronómica, saboreando su casolica de pencas, el puchero y el gazpacho de tortas o algunos arroces al horno o caldosos que te enamorarán. ¡Anota esta playa salvaje y conviértela en tu próximo destino!

